La Sociedad de la Información, o Sociedad de las Redes como la llama Manuel Castells, está claramente caracterizada por un aumento de la velocidad del tiempo de la vida en general. En este proceso, el componente esencial son las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
Los individuos cuyas vidas están enmarcadas en esta sociedad necesitan que la inmediatez se dé en todos los ámbitos posibles. Existe una necesidad de tener todo ya, con la menor espera posible. Este tipo de tiempo, denominado por Robert Hassan como tiempo cronoscópico, reemplaza al del reloj y da una sensación de falta de tiempo constante.
La llegada de internet hizo que se desanclaran espacio-temporalmente ciertas actividades. En este contexto, las tecnologías ayudan a relajar las presiones temporales pero, a su vez, aparece la necesidad de hacer la mayor cantidad de actividades posibles en simultaneo (lo que comunmente se conoce como multitasking).
Una práctica que caracteriza esta situación es Uber. Pero, ¿qué es? Es una aplicación para teléfonos móviles que permite pedir un taxi en tan solo unos segundos. Al hacerlo, se muestra en la pantalla quién va a ser el conductor y cuánto va a costar el viaje. El sistema le asigna al pasajero el auto que más cerca se encuentra de su dirección, en base a las coordenadas que muestran los gps de cada uno. Otra característica de este sistema es la utilización de tarjetas de crédito como único medio de pago, cuyos números se ingresan directamente a la aplicación. Todos estos datos nos dan cuenta de una misma cosa: inmediatez. Lleva tan poco tiempo solicitar un auto que enseguida el usuario puede estar haciendo otra tarea; no existe una pérdida de tiempo significante esperando a que llegue el taxi porque se encuentra muy cerca del pasajero; el pago ya está hecho con antelación, por ende tampoco se pierde tiempo buscando la billetera en el bolso, contando las monedas o esperando el cambio. Y a todo ésto se suma el hecho de que el tiempo de viaje puede ser utilizado para realizar otro tipo de tareas, como trabajar o comunicarse.
A pesar de que es un tema que genera controversias, Uber fue creado en Estados Unidos en 2009 y actualmente es un fenómeno apropiado por muchísimos países mundial. Las personas lo eligen por sobre otros servicios similares, muchas veces sólo por las estrategias de mercado existentes.
Sin embargo, muchos países todavía no cuentan con los servicios y, sin ir más lejos, la mayor parte de nuestro país tampoco. Esta situación no es casual, sino que existen dimensiones políticas, económicas, sociales y culturales que la determinan.
El hecho de que los taxistas no estén de acuerdo con el funcionamiento de este servicio y de que, contrariamente, muchas personas estén a favor, genera también identidades colectivas. Se forman grupos de gente cuyos intereses, representaciones y opiniones son compartidos, y sin embargo no se conocen entre sí. Estas identidades colectivas también llevan a la utilización del periodismo ciudadano como medio para hacerse oír.
viernes, 9 de junio de 2017
Martina Dumrauf
Estudiante de la Tecnicatura en Comunicación Digital en la Universidad Nacional de La Plata. Trabajo final realizado para la materia Culturas Digitales I.
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